miércoles, 24 de noviembre de 2010
Introducción a Vancouver.
Sólo quiere expresar mi admiración por Canadá. Ole, ole, y ole. Comentaré mi viaje largo y tendido, en estos días que tengo para "escribir mis papers". Pero Canadá es increíble y Vancouver, no digamos. Como muestra un botón. En mis primeros segundos en esta ciudad, vi unas luces suspendidas en el aire que marcaban el camino hacia el Pacífico y, más allá, las montañas. Sólo cuando estás ya dentro de ellas, te das cuenta de que no son barcos, ni farolas, ni almas perdidas. Son las luces y sombras de los edificios. Y hasta ahí puedo leer.
sábado, 20 de noviembre de 2010
viernes, 19 de noviembre de 2010
viernes, 17 de septiembre de 2010
Soy una tísica.
En Normal se entera una de cada cosa... uyuyuyuy. Esto es mejor que un grupo de Señoras Que. Pues sí, al parecer tengo tuberculosis. Bueno, no exactamente. Lo que tengo son las trazas (como si fueran frutos secos) de la bacteria de la tuberculosis in my body, lo que significa que he estado expuesta a ella. Fijate, oye! En realidad no pasa nada. La bacteria está ahí, yo estoy aquí. Cada una a lo suyo y sin molestar ni contagiar ni provocar esputos sangrantes. La podría añadir a mi lista de flatmates, junto al americano odioso que no me habló durante 4 meses.
Esto es más hardcore que cuando tuve un piojo de Erasmus. Bueno, vale, que cuando tuve una liendre... Me pregunto: si a mí se me ocurre pedir el lectorado o una Fullbright, me encontrarán un hermano gemelo fundido con mi columna vertebral? Eso sería la oshtia. Tendría para escribir una novela y pedirle a Almodóvar que me haga una trilogía. Con gazpacho. Y travestis. Y Javier Cámara, que es mu salao.
Pues sí, señores. Ahora tengo que tomar una decision. A saber: empiezo a tomar una medicación durante 9 meses, durante los cuales el alcohol ni para desinfectar heridas o no hago nada y me arriesgo a ser parte de ese entre 5 y 10% de la población que desarrolla la enfermedad y escupe sangre mientras gira la cabeza 360º. Yo he pensado: a ver, cuando se mete una araña en casa, ¿qué hago? La mato de un zapatazo, no? Y entonces, qué voy a hacer con la bacteria? Efectivamente, dejarla vivir en paz. A ver si el zapatazo me lo va a dar ella.
Esto es más hardcore que cuando tuve un piojo de Erasmus. Bueno, vale, que cuando tuve una liendre... Me pregunto: si a mí se me ocurre pedir el lectorado o una Fullbright, me encontrarán un hermano gemelo fundido con mi columna vertebral? Eso sería la oshtia. Tendría para escribir una novela y pedirle a Almodóvar que me haga una trilogía. Con gazpacho. Y travestis. Y Javier Cámara, que es mu salao.
Pues sí, señores. Ahora tengo que tomar una decision. A saber: empiezo a tomar una medicación durante 9 meses, durante los cuales el alcohol ni para desinfectar heridas o no hago nada y me arriesgo a ser parte de ese entre 5 y 10% de la población que desarrolla la enfermedad y escupe sangre mientras gira la cabeza 360º. Yo he pensado: a ver, cuando se mete una araña en casa, ¿qué hago? La mato de un zapatazo, no? Y entonces, qué voy a hacer con la bacteria? Efectivamente, dejarla vivir en paz. A ver si el zapatazo me lo va a dar ella.
martes, 7 de septiembre de 2010
Religious Mathematics.
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